El poder del arte para desafiar la norma, defender la verdad, abrir mentes y cuestionar el mundo que nos rodea
El 22 de enero, el grupo de seniors de AEFI visitó, con una guía muy bien preparada (Noa), el museo de Arte Moderno y Contemporáneo (siglos XX y XXI) situado en el Palau Cervelló de la calle Montcada de Barcelona (museo MOCO).
Los fundadores del museo son holandeses (Kim y Lionel Logchies), quienes comenzaron con una galería de arte que evolucionó hasta convertirse en el Museo MOCO. En sus colecciones querían utilizar el poder del arte para desafiar la norma, defender la verdad, abrir mentes y cuestionar el mundo que nos rodea.
Existen tres museos MOCO: desde 2016 en Ámsterdam, el segundo se abrió en Barcelona (el que hemos visitado) y actualmente hay un tercero en Londres.
Entre los artistas destacados con obras en el MOCO se encuentran:
- Keith Haring: comenzó en los túneles del metro de Nueva York (subway drawings) como protesta contra la autoridad y el control sociopolítico.
- Dalí: surrealista que convirtió su vida en una obra teatral, con gran creatividad en todas las disciplinas. En su mundo, la imaginación se transforma en espectáculo, la realidad se difumina y los sueños toman forma.
- Jean-Michel Basquiat: su arte se considera primitivista y presenta obras con héroes (como Flash Gordon) o escenas de su vida cotidiana (una de ellas plasma la pelea entre Madonna y Venus por un triángulo amoroso con el artista).
- Andy Warhol: transforma en icono del arte al héroe japonés Space Sheriff Sharivan como crítica a la sociedad global de consumo.
- Robin Kid: artista neopop multidisciplinar autodidacta, crítico social y político.
- Damien Hirst: expone obras con una explosión de vida y color.
- Takashi Murakami (superflat art): une elementos japoneses y occidentales para crear mundos fantásticos y únicos, bellos, pero también inquietantes.
- Hayden Kays: abraza el poder de la palabra escrita (arte de máquina de escribir). “Todo lo que pasa, pasa por amor”. “If you think sexuality is a choice, how do you explain the fact that women still like men?”
- Kaws (nacido Bryan Dinnelly): de artista de graffiti pasó a crear imágenes del mundo de la ilustración y la cultura pop. Su obra más conocida es la escultura Companion, con ojos en forma de cruz y una calavera como cabeza. También se expone un sofá hecho con muñecos Snoopy: Man’s Best Friend Sofa.
- Robbie Williams (Confessions of a Crowded Mind): los mensajes que surgen de su mente saturada y que utiliza como arteterapia son reflexiones que se convierten en revelaciones.
- Guillermo Lorca: realismo mágico con horror vacui. Cuadros con detalles desbordantes y muchos colores para provocar una respuesta emocional.
- Banksy: el MOCO cuenta con obras de este artista, realizadas con su característica técnica de estarcido (stencil) y autenticadas por Pest Control. Mediante sátira, humor negro e ironía, da voz a los olvidados y cuestiona la autoridad y los mecanismos de control.
- Krista Kim: combina arte y tecnología. Con sensores de ECG en tiempo real transforma los ritmos cardíacos en patrones dinámicos de luz y color.
- Diamond Matrix (Irma Studio): cientos de diamantes (hechos de carbono, sometidos a enorme presión antes de resurgir como joyas brillantes y convertirse en uno de los materiales más resistentes de la Tierra) como analogía de que todos también podemos superar las dificultades.
- Samuel Salcedo: presenta obras con rostros como fuente de expresión que cada persona puede interpretar de manera diferente.
- Ben Eine: pintura con aerosol sobre pared con mensajes potentes.
También hay en el MOCO obras de distintos artistas de arte digital y NFTs (non-fungible tokens, criptoactivos no fungibles), que registran la propiedad de obras digitales mediante la tecnología blockchain.
El pequeño museo MOCO de Barcelona es, en realidad, un GRAN museo, una pequeña joya para tener en cuenta. Las obras expuestas nos invitan a la autorreflexión y a cuestionarlo todo, e influyen en nuestro entorno, desde la política hasta la sociedad y la cultura popular. Periódicamente renuevan sus obras intercambiándolas con otros museos MOCO o simplemente vendiéndolas.
¡Muy, muy recomendable!


















